La madera no exige vivir pendiente del suelo, pero sí distinguir la limpieza cotidiana de las intervenciones que deben realizarse con productos o profesionales adecuados.
Limpieza cotidiana
Retire polvo y partículas abrasivas con aspiración suave o mopa. Use poca humedad y productos expresamente compatibles con el acabado.
Agua y manchas
Actúe pronto, sin empapar ni aplicar remedios agresivos. La respuesta depende de si el acabado es barnizado, aceitado u otro sistema.
Ambiente interior
Mantenga temperatura y humedad dentro del rango indicado por el fabricante. La madera responde de forma natural a cambios ambientales extremos.
Protección y renovación
Fieltros, felpudos y cuidado de ruedas reducen marcas. Cuando el desgaste sea general, valore mantenimiento profesional o renovación según el espesor útil.
Producto, soporte y sistema deben confirmarse para el proyecto concreto y conforme a la documentación vigente del fabricante.
